Hospital del Trabajador

En la Sala de Espera del Hospital del Trabajador, inaugurado en 1971, se encuentra un primer antecedente que vincula al muralismo de la Brigada Ramona Parra con la ACHS, de la que González sería el más reconocido representante. Se trata del mural “Sin título”, resultado de un concurso y que muestra la relación mítica entre el hombre americano y su historia.

Para el caso de “Sin título” se pensaba que mediante la creación de este mural la visualidad de la Brigada encontraría permanencia, al no estar sujeta a la contingencia y fragilidad del contexto urbano, apelando a un sentido más “universal”, cuestión que era reafirmada por Mono González al buscar hacer un testimonio visual de los más de cuarenta años de trabajo que venían realizando. Lleno de colorido e intensos contrastes, el mural cita el pasado brigadista, pero con nueva expresión, cuestión que es justificada en el cambio de sentido: antes un trabajo anónimo y colectivo, pasa a una autoría particular.

“…al abrir los sobres advertimos que la obra ganadora correspondía a la brigada muralista Ramona Parra que desplegaba intensa actividad en la creación de murales en calles y lugares públicos”.

Eugenio Heiremans, Presidente del Directorio de la ACHS

“La preocupación como trabajador del arte han sido los mismos trabajadores, y nosotros y mi país y su destino. Y con ello da presencia y se plasmaron allí en lo que ustedes van a ver. Ahora lo que yo llamo este “Testamento visual” es de todos. Es de los ausentes, por la memoria y la historia de este país y además de los presentes por la esperanza. Con ustedes empieza a vivir”.

Mono González

Vida y Trabajo

Estación Bustamante, Metro de Santiago

La pintura mural “Vida y Trabajo” del artista Alejandro ‘Mono’ González se ubica en la línea 5 del Metro Parque Bustamante y fue concebida y financiada por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) -enmarcada en la celebración de sus 50 años- y la Corporación Cultural MetroArte.

El mural está realizado con acrílico, pintura a la piroxilina y barniz opaco sobre tela, aplicada a una plancha de madera adherida al muro. Está compuesta por 92 paneles que cubren una totalidad de 673 metros cuadrados y 233 metros lineales. Junto al amplio grupo de colaboradores, demoraron nueve meses de trabajo.

La obra muestra una síntesis de símbolos para representar la historia de los movimientos sociales, los que han sido protagonizados por grupos subalternos, influenciada por la estética del muralismo mexicano particularmente en la figuración de rostros de rasgos étnicos. Habla “del amor, muerte, trabajo, revoluciones, naturaleza, sensualidad y vitalidad” según su placa, una “representación abierta”, dice el artista, que no se ciñe a la pintura histórica ni a la ilustración contingente como el brigadismo de los sesenta: es protagonizada por el ser humano, como entidad universal, que contiene la fuerza capaz de movilizar la historia, en medio una sociedad deshumanizada.

“El Muralismo lo fui encontrando en el taller abierto de la calle, en el arte brigadista, ente sus aciertos y errores, nutriéndome de ello. Lo fui encontrando entre los accidentes de los muros y del tiempo.

En la carencia y la limitación de los materiales. En breve, en la práctica del pintar callejero si hubo algo que aprendí rápidamente, fue que las limitaciones exigen”.

“Desde esos tiempos las calles se transforman para mí y otros jóvenes en nuestra Escuela de pintura Mural”.

Mono González

Museo a cielo abierto San Miguel

En 2010, un par de pobladores e integrantes de una familia originaria de la población Villa San Miguel, se dejan llevar por la intuición y la imaginación. Deciden levantar con arte urbano una población sumida en la desesperanza, el individualismo y la amenaza del crecimiento inmobiliario con sus torres de altura. Contando con el apoyo de la junta de vecinos y la resistencia de un puñado de vecinas, se adjudican un proyecto Fondart Bicentenario. Acuden a Mono González para que oficie de director artístico del museo, quien había pintado al interior de la población el mural “Plaza la Unión”, en 1971. Bajo su dirección se pintaron 21 murales de un total de diez comprometidos originalmente. En la actualidad el museo acoge 64 murales monumentales, los que son queridos y cuidados por la gran mayoría de la población. Mono Gonzalez ha pintado solo dos: “Los Habitantes” e “Integración” -con Seth-.

“En Chile, el muralismo surge desde las poblaciones más que del Estado, de la calle, es la población la que genera la intervención urbana, se consiguen los fondos, pero son ellos los que le dan el uso, la razón y el fin, o sea, es el qué, cómo y porqué. Es imposible entender el muralismo chileno si no hay una participación, no existiría el muralismo en Chile, es que es la base de la sociedad la que hace su territorio y la que interviene el espacio público, porque tiene saberes y conoce sus necesidades lo sueña y sabe lo que quiere”.

Mono González, director artístico

El árbol de Víctor

Parque Inundable Intercomunal Víctor Jara

“El Parque de Mitigación Víctor Jara contiene un mural que le da color a una de las infraestructuras más inteligentes de la Región Metropolitana. El parque está diseñado no solo para ser una fuente de esparcimiento en un barrio popular, su diseño está planificado para evitar las consecuencias desastrosas de un aluvión como el ocurrido en la Quebrada de Macul en 1993. (…) El mural nos sirve para recordar que la resiliencia se construye no solo con buenas estructuras ingenieriles, se fortalece también en comunidad y con la participación de artistas que tienen la sabiduría para capturar los momentos históricos y  presentes de nuestro país. Me imagino lo mismo sucede cuando Mono González es invitado por instituciones en el mundo a pintar murales en espacios públicos”.

Gonzalo Bacigalupe

“Trabajamos en silencio en una propuesta desde hace tres años, que fue madurando y superando obstáculos y…aquí está, dedicado a Joan Jara, la valiente esposa de Víctor Jara. [Superadas las críticas iniciales] me quedo con los resultados, el aprendizaje de haber experimentado nuevos materiales -los epóxicos-´de alto tráfico y durabilidad, el de enfrentar un soporte horizontal para una «vista aérea de pájaro», el de haber trabajado con distintos pintores urbanos para lograr una «unidad de contenido e imagen visual» con distintos estilos. Y lo más importante: el reunir el arte brigadista con los muralistas grafiteros de hoy día, que los une algo en común: dentro de la «búsqueda de la identidad» de nuestro país está la memoria histórica cultural de Víctor Jara, en forma transversal …hoy la memoria histórica es de todos… y está en el centro de la ciudad …es un regalo a los futuros «ciudadanos de los sueños» para que sea realidad”

Mono González

Trabajos colaborativos

Estación Metro Bellas Artes con Inti

“Me encanta trabajar con los grafiteros y comprobar que los lenguajes utilizados se pueden intercambiar”.
Mono González

Con Seth en San Miguel y Ucrania

Integración – Museo a cielo abierto – San Miguel

Seth es uno de los más prestigiosos grafiteros de Francia y Europa. Con el tiempo, ha compartido proyectos pictóricos monumentales con Mono González. Célebre es el Mural “Integración”, del Museo a cielo abierto en San Miguel (2011), donde el grafiti y el muralismo se dan la mano de manera original y apasionada en un mensaje dirigido al transeúnte de Avenida Departamental.
Juntos pintaron también en el Festival Back to School, Ucrania. Como les sobró tiempo respecto de lo programado, se  trasladaron juntos a Kiev y pintaron, por iniciativa propia, el costado de otra escuela con esta significativa obra de arte.

Escuela 274, Kiev, Ucrania (2017)

Libro "27 de febrero"

En Curanipe y Pelluhue

“El significado de un libro que sobrecoge a través de sus imágenes es de un valor incalculable a la sanidad de nuestro  país. La serigrafía se transforma en una forma de sanación colectiva, en una terapia de grupo que acoge no solo a las personas, también retrata la naturaleza.

Sanar a un país y fortalecer la resiliencia requiere nuevas edificaciones y estructuras no solo físicas; en Febrero 27, Mono construye un mundo para sobrevivir y vivir. De la devastación, se reconstruye un nuevo mundo. Al igual que en su trabajo de muralista, el Mono nos trae la emoción a la política, el amor a la institucionalización de un desarrollo amable con todos. Nos cuenta a través de sus formas que es posible construir un mundo mejor.”

Gonzalo Bacigalupe

“En ese momento todo el mundo me criticaba, me decían que qué iba a hacer allá, “necesitan comida, alojamiento, casa y no lo que les ofreces, eso es un gustito tuyo”, y a veces me hago esa autocrítica, pero quedó demostrado que el libro fue la mejor manera de ayudar, para que exteriorizaran su dolor.

Cuando empezamos el taller, las personas no querían saber nada del terremoto, me decían ”no queremos hablar de eso” y fue difícil proponer una actividad diferente. Entonces les dije que hicieran lo que quisieran, y después entre ellos solos comenzaron a relatar y compartir sus experiencias, sin darse cuenta. Esas experiencias yo las plasmé a través de dibujos que hacía por las noches, después de estar con ellos, los que se convirtieron en las serigrafías y que resultaron el blanco y negro… lo que me lleva de vuelta a las litografías de Doré y esa sensación de enfrentarse a la muerte con calma, en reposo…”

Mono González

Muralismo comunitario en Pipinas, Argentina

Mural con los alumnos de la Cátedra de Muralismo de la Universidad Nacional de La Plata, muro de la panadería del pueblo.

Pipinas, localidad de la provincia de Buenos Aires, vivió su auge industrial con una cementera que cerró sus puertas durante la crisis del 2001. Un grupo de “locos del pueblo” se negó a abandonarla y crearon la Cooperativa de Turismo Pipinas Vive para revivir al pueblo en agonía. Diez años más tarde, la cooperativa, junto a la cátedra de muralismo y arte público monumental de la UNLP, invitaron a Mono González a realizar un taller con integrantes de la comunidad y a pintar, junto a los estudiantes de La Plata, varios murales.

Mural con alumnos en Pipinas

“Pipinas es el resurgimiento de la ciudad con un pequeño museo a cielo abierto, gestionado por la cooperativa que administran sus propios habitantes. La recuperación del espacio y reconvertirlo en otro lugar, como Sewell”.

Mono González

Mural al Ingreso de la Escuela Básica nro 9 – Ensenada Argentina

«Que venga, así, un grupo de gente, en este caso el Mono, a charlar con la comunidad, está reflejando de algún modo lo que acá sucede. La pintura, llena de colores, en un pueblo que, históricamente, era conocido por el blanco, el polvo de la chimenea que estaba volando por los aires. Y cuando dejó de funcionar la fábrica, quedaba esa cosa blanca, estática. Y esta movida está llena de color, lo que se generó los días previos al pintado del mural, cuando estaban charlando con la gente de la Cooperativa Pipinas Viva, la gente del club…”

Laura Acosta, vecina de Pipinas

Mural muro esquina – Pipinas – Argentina

Mural en la Escuela Básica Nº6, Punta Lara-Ensenada

Diplomas entregados a los participantes de la cátedra – Pipinas

De Arica a Puerto Natales

Arica

«Con la instalación del mascarón, obra del destacado artista nacional Mono González, en el mural «Humedal del Río Lluta», concluimos esta etapa del proyecto «Arica Que Los Muros Hablen», y la exposición «Humedales» presentada en el mes de octubre en Casa Cultural Yanulaque.

La Madre Naturaleza, la Pachamama, que nos cuida y nos provee, y a la debemos proteger es representada en este mascarón como un guardián de nuestro humedal».

Fundación Arica Activa

“Los colores y formas influyen el trabajo, está presente por ejemplo en el uso de los colores amarillos y tierra, presentes en el norte, así como los ángulos en las composiciones, que tienen que ver con la vegetación de zonas secas, el verde que habla del sur; es decir, en una imagen poder condensar la geografía de un país y que un buen maestro es capaz de lograr, como lo hizo Venturelli… en Arica, (me enfrento) a un paisaje muy colorido y a la vez agresivo, formas puntudas, muy duras y que tienen relación con como es la vida allá, la ausencia de agua, situación que es más terrible en zonas como Alto Hospicio. En Puerto Natales y zonas más australes, me impacta como la falta de luz afecta a sus habitantes, hay mucha depresión, lo que se ve reflejado en el uso de los colores, que yo no dirijo, sino que nacen espontáneamente de ellos mismos”.

Mono González

Puerto Natales

Talleres con alumnos - Puerto Natales

Sueños en vuelo

Museo Nacional de Bellas Artes

«La instalación Sueños en vuelo fue creada en conjunto con la agrupación de artesanos Arte Volantines, está formada por catorce obras de gran formato, compuestos por dieciséis volantines que van configurando diferentes diseños, en el estilo de los murales realizados por «Mono» González en distintos lugares del mundo. La estructura más grande mide 5×5 metros y se compone de 132 piezas, construido en la misma escala de uno de los murales del artista que se encuentra en el mercado persa Víctor Manuel del barrio Franklin de Santiago.

Son 404 volantines en total confeccionados por Osvaldo Salas, Luis Torres y Manuel Correa, integrantes de la agrupación Arte Volantines. En los balcones del segundo piso del Museo, se dispusieron volantines de menor formato en una estructura auto soportante hecha de coligües, que homenajea la forma en que tradicionalmente son desplegados en el espacio público por los vendedores.

El trabajo realizado por la agrupación de artesanos rescata además la tradición de los volantines «calados», también llamados volantines de fantasía, que se forman a partir de trozos de papel de colores sin que existan impresiones o usos de plumones o pintura en su confección, reinstalando la iconografía popular en la memoria colectiva».

Museo Nacional de Bellas Artes

«Aquí hay algo importante, el trabajo que me orienta y me motiva es cómo de alguna manera lo popular nutre a lo académico. Me acuerdo de Violeta Parra, por ejemplo. Tenemos ese prejuicio que lo académico es solo lo válido y lo otro no lo es. Y justamente lo otro es muy válido porque es lo que construye identidad y construye cultura, mestiza, que se relaciona con muchas otras culturas, etc. Hoy día hay un patrimonio de mural nuestro en el extranjero, pero porque hay una identidad reconocible afuera, en estilo, y que tiene que ver con lo latinoamericano. También poner acento en los volantines, la materialdiad y fragilidad de la materia y estos vitrojos de colores que estan ahí intercalados. La fragilidad de los muros nuestros, los terremotos, las cosas bélicas. De la tristeza de la dureza de la vida sacamos lo contrario, nos nutrimos con eso. Recuerdo la Lira Popular al ver los volantines colgados con los cordeles».

Mono González

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